¿Cuántas veces los comentarios, recomendaciones y publicaciones en Instagram, Facebook o Twitter influyeron en tus decisiones de compra? ¿Confías cada vez más en estas plataformas para vender/comprar y tener mayor alcance?

En la última década, las experiencias y hábitos de compras de los usuarios cambiaron gracias al boom de las redes sociales, sites, blogs, Big Data y Comunicación 2.0. El contacto a puerta fría, como las llamadas, están “out” en la Era Digital. Y cada día, el vendedor tradicional se convierte en una figura descolorida dentro del marketing actual.

Las tendencias animan a las marcas a estar presentes y activas en las redes sociales. El social selling es el uso de las plataformas online para contactar, conectar con los usuarios de una manera indirecta y creativa, construir la reputación de tu marca, generar leads y eventualmente conseguir clientes.

De acuerdo con datos de McKensey, las estrategias y acciones de social selling aumentan el ratio de ventas entre un 20-25%.

Otro punto a tomar en cuenta: los usuarios aprecian y valoran positivamente las marcas que conectan con ellos a través de las redes sociales.

 Y hay otro dato que no puedes ignorar como el siguiente: 52% de los consumidores afirmó que las redes sociales influyeron en las decisiones de compra (Estudio Anual de Redes Sociales 2017 IAB Spain). Y la mitad de estos dijo que buscó información del producto o servicio a través de Facebook.

Aquí te ofrezco 3 consejos para mejorar tu estrategia de social selling:

    1. Comparte contenido de calidad en las plataformas donde esté presente tu buyer persona. La frecuencia de las publicaciones más la interacción de los usuarios con éstas genera y fortalece el engagement de tu marca. Esto se traduce a mayor visibilidad e impresiones de tus posts o videos.
      El contenido de calidad se centra en las necesidades de los usuarios, busca educar, entretener e inspirar.
    2. Practica la escucha social. Monitorea qué dicen los usuarios de tu marca. También explora cuáles son las necesidades e inquietudes de tus prospectos comerciales.
    3. A diario, cultiva tus relaciones y networking a través de LinkedIn. Tus publicaciones podrían propiciar interacciones con empresarios y profesionales de tu sector – a los que generalmente, no tendrías acceso en el entorno offline-. Dedica al menos 15 minutos al día de lunes a viernes. Da el primer paso y rompe el hielo. No te olvides de comentar en los posts de tus contactos.

Ojo, tus ventas no aumentarán de la noche a la mañana. Los resultados del social selling se ven a mediano y largo plazo, así que paciencia.

Ahora, ¿cómo puedes aplicar el social selling en tu rutina diaria? Lee aquí las tendencias de 2018:

  • Optimiza tu tiempo manteniendo más de una conversación o contacto. No te desplazas; en una hora y con una buena conexión, puedes reunirte con varios clientes (vía Hangouts o el Skype Empresarial, por ejemplo).
  • Enfócate en la captación de leads: los call to action para descargar material relevante para tus usuarios, landing page y formularios son tus herramientas imprescindibles para conseguir clientes. Y por supuesto, no olvides diseñar una campaña de email marketing con contenido educativo o informativo, ¡enámoralos!